| Es un territorio privilegiado en el que la
tranquilidad de su atmósfera, la belleza del paisaje y la afabilidad de sus gentes se dan
la mano con una oferta de ocio ilimitada capaz de satisfacer a todas las edades y gustos. Punto de encuentro de culturas, razas, costumbres y destino turístico
cuyas características son calidad y variedad.
El carisma de Benalmádena se configura por su propio paisaje, entre el mar, la montaña y
el cielo.
El mar le otorga a Benalmádena casi 9 kilómetros de costa totalmente regenerada y que en
muchos puntos se adentra hasta un centenar de metros dentro del cálido Mediterráneo. El
mar permite la práctica de todo tipo de actividades y deportes acuáticos durante la
totalidad del año.
A lo largo de esta costa, Benalmádena dispone de un gran número de servicios turísticos
(hoteles, apartamentos, bares, restaurantes, pubs y discotecas de todos los
tipos), que constituyen una oferta singular.
En este marco, su Puerto Deportivo Municipal, con casi 1.000 atraques en la actualidad,
cuenta con los servicios más sofisticados y un bellísimo entorno arquitectónico que
representa el principal atractivo turístico del municipio, que se ve continuado a lo
largo de la costa por un magnífico paseo marítimo.
La montaña le da a Benalmádena el acento de su carismática y seductora configuración .
Caminar por el pueblo, por sus variopintas y coquetas calles constituye uno de esos
placeres, no exentos de sorpresas, que son dificilmente describibles. Y el cielo de
Benalmádena. Azul, claro, de luz y contrastes...con más de 3.000 horas de Sol al año
que permiten ver y mirar, incluso escuchar el paisaje.
Benalmádena es, hoy, destino de millones de personas que buscan ocio de calidad y en
cantidad. |