Benalmádena

 

El hecho de que Benalmádena constituya uno de los destinos turísticos más importante de la costa mediterránea, en el Sur de España, en el centro de la Costa del Sol, es consecuencia directa de su privilegiado entorno, la amabilidad de sus gentes y la diversificación de su oferta de ocio y cultura, capaz de satisfacer a todas las edades y gustos posibles.

Entre el mar la montaña, Benalmádena merece la pena visitar y recordar. Su propio paisaje la hace atrayente tanto para los amantes de la naturaleza, como para los aficionados al deporte, los interesados en las manifestaciones culturales y los que buscan diversión y fiesta. A todos ellos Benalmádena tiene mucho que ofrecer.

Las claves del atractivo del que goza Benalmádena haya que buscarlas básicamente en 4 elementos que confluyen con un feliz resultado como son: un lugar estratégico, un clima excepcional, sus buenas comunicaciones y una diversidad de oferta cultural y de ocio.

Son varias las claves para entender porqué Benalmádena, en el incomparable marco de la Costa del Sol, al Sur de España, se consolida como uno de los destinos turísticos más importantes de la costa Mediterránea.

Diversa y sorprendente, Benalmádena ofrece paisajes, costumbres, puntos de interés cultural y de ocio muy variados y atractivos. Prácticamente unidos sus tres núcleos urbanos tradicionales

(Benalmádena Costa, Arroyo de la Miel y Benalmádena Pueblo) presentan tres entornos diferentes, entre el mar y la montaña, con capacidad para satisfacer en conjunto una demanda exigente y universal.

Con casi 9 kilómetros de costa, el mar permite la práctica de todo tipo de actividades y deportes acuáticos durante la totalidad del año. A lo largo de toda esa costa, Benalmádena dispone de un gran número de establecimientos turísticos (hoteles, apartamentos, bares, restaurantes y discotecas de todo tipo), que constituyen una oferta absolutamente singular.

En este marco, el Puerto Deportivo Municipal representa el principal atractivo turístico de la localidad, con más de 1000 atraques y un bellísimo entorno arquitectónico.

La montaña, por su parte, le da a Benalmádena un encanto que en sí mismo es un tesoro fácilmente admirable. Un pueblo esmeradamente cuidado constituye el acicate principal ante esas cercanas alturas de El Castillejo (972 m), Cerro del Moro (941 m) o el Calamorro (771 m) y las vistas al mar sobre el que se sitúa, lleno de luz, con más de 3000 horas de sol al año.

Punto de encuentro de distintas culturas, Benalmádena es reflejo de todos y cada uno de los pueblos que han pasado por sus tierras. Existen vestigios del paso de tribus prehistóricas, fenicios cartaginenses, griegos, romanos, árabes… y todos ellos han dejado su huella, grande o pequeña, que ha ido configurando el carácter universal, pero acogedor, de esta atractiva zona mediterránea.

Benalmádena está ubicada en un lugar estratégico, al Sur de España, a caballo entre los continentes europeo y africano. Pertenece a Málaga, una de las 8 provincias de Andalucía, y, dentro de ella, a la comarca turística de la Costa del Sol.

Benalmádena se configura en 3 núcleos urbanos bien diferenciados: En la montaña se encuentra Benalmádena- Pueblo, origen y cabeza del municipio, donde se mantiene, aún hoy, el carácter tranquilo y serenos de los pueblos andaluces de montaña con sus tradiciones y su aspecto blanco de cal y multicolor de flores.

Más cerca de la costa está Arroyo de la Miel, centro comercial y de negocios que, con un crecimiento imparable, constituye una de las zonas más pujantes en el entorno económico del turismo de la Costa del Sol.

Junto al mar está Benalmádena-Costa, done la mezcla de culturas es tan fuerte como atractiva, donde el ocio y el recreo se dan la mano en todas las actividades y donde el Mar es parte de la vida misma de sus gentes.