Granada

Granada es un paraíso de bellezas de primer orden, tanto desde el punto de vista natural como arquitectónico. Conforma un enclave cargado de significación cultural y de extraordinaria riqueza, prácticamente todo ello herencia del pasado; pero también participa del dinamismo y creatividad de las ricas y variadas expresiones y manifestaciones culturales del presente, en las que el Patrimonio Histórico actúa como marco espectador de su entorno socioeconómico.

Granada desciende desde la cima de sus colinas hasta la vega para formar allí, en la noche, un mar lleno de puertos conocidos y cercanos. Sus calles y sus plazas albergan en su seno no sólo los grandiosos monumentos conocidos, sino también una vida pujante, estudiantil, animada y golosa.

Cerros como San Miguel, el Sol o Valparaíso, el monte sagrado, y el misterio mestizo del Sacromonte. En la ladera que recibe el sol del atardecer, se asienta el Albaicín, ciudad en la ciudad que, al suavizarse la pendiente y tras la calle Elvira, deja paso a los capítulos más cristianos de Granada, el centro histórico y la ciudad nueva.

Otra colina, la Sabica, guarda en su cima el conjunto de la Alhambra; la otra vertiente, más al sur, deja vivir entre sus cuestas a la Antequeruela para llegar hasta el Realejo y el Campo del Príncipe. ¿Qué sería de Granada sin sus colinas?.

Bienvenido sea pues el viajero que de una forma u otra se acerca a descubrir esta ciudad de las seis colinas y que siempre guarda en su interior una agradable sorpresa por descubrir.