Santiago Souviron Utrera
Santiago Souviron Utrera

Como a modo de Carta Abierta

Cada año Luis Cuevas me pide un artículo, un recuerdo, unas impresiones para el Libro de Ruta. Cada año me obligo a escribirlo con la añoranza y el recuerdo de lo que fue la Vuelta.

He vivido con la Vuelta tantas horas, tantos ratos inolvidables que volver un año tras otro a improvisar estas líneas va siendo como un ritual obligado, el que no quiero ni puedo evitar. Por muchas razones. Pero sobre todo por una insoslayable: la gratitud hacia Luis con quien he compartido horas de trabajo, de carreteras, de gestiones que han fructificado en esta realidad que ahora tenemos a la vista, como cada año, con superación. Una edición más de la Vuelta ciclista a Andalucía ya veterana entre las que se celebran en España pero siempre joven y remozada, puesta a punto y actualizada.

Mi añoranza está más por el desgaste físico que va minando mi vitalidad que en los recuerdos que se agolpan en la memoria.

No hay palabras para expresar todo lo que siento. Son tantos los recuerdos, el afecto hacia personas inolvidables que regatear u omitir este pequeño esfuerzo anual sería como una deserción moral que en tanto me aliente el ánimo cumpliré sin dudarlo.

Esta, a modo de carta abierta, va dirigidad a cuantos en tantos y tantos años hemos convivido en las horas intensas de los preparativos, de las acciones y de los balances, siempre afortunados de las ediciones de la Vuelta vividas con intensidad y pasión ilusionadas por dar a Málaga, a Andalucía y a España esta ejemplar organización que tiene ya en la fenomenal saga de los Cuevas asegurada continuidad.

Bien quisiera extenderme en el recuerdo de los amigos que se fueron, de los que a través de estos casi cuarenta años nos ayudaron y fueron partícipes de la tarea de organización y desarrollo. Pero podría pecar por omisión. De ahí que prefiera no citar ni a los que se fueron ni a los que están aun con nosotros y confío en que sigan por muchos años, aun cuando las hojas del calendario vayan cayendo de manera inexorable.

Con una Vuelta garantizada en su presencia anual en el calendario internacional y con el equipo gestor de los Cuevas no cabe sino como cada año desearles toda la suerte del mundo, que merecen tanto por su esfuerzo como porque así se lo deseo de corazón, yo que he recibido de todos muestras de afecto, de generosidad humana y en fin de algo que está por encima de toda consideración, de amistad.

Que Dios os lo pague queridos Luis, Joaquina, Joaquín, Pepe, Jordi, Toni y Montse.

Adriano16 Servicom Andalucía